Tubos del aire acondicionado: ¿empotrados, por la fachada o por dentro?
Vamos a tu casa, miramos por dónde pueden ir los tubos y te enseñamos las opciones antes de tocar nada. Es la decisión que más se nota después, y casi nunca es técnica: es decidir qué prefieres no ver, y cuánto estás dispuesto a gastar para no verlo.
Qué tiene que pasar de un lado a otro
No es un tubo. Son cuatro cosas que van juntas por el mismo camino:
- Dos tubos de cobre, aislado cada uno con su coquilla: uno fino y otro más grueso.
- El cable que comunica las dos máquinas.
- El desagüe del agua de condensación, que necesita caída constante.
Todo junto ocupa unos 8 o 10 cm de ancho. Ten esa cifra en la cabeza para todo lo que viene: es lo que hay que esconder, y es lo que se ve cuando no se esconde.
Lo ideal: empotrado, que no se vea nada
Lo que mejor queda no admite discusión: las líneas por dentro de la pared. No hay canaleta ni dentro de casa ni en la fachada. Se pica, se hace la roza, se pasan los tubos, se tapa y se pinta, y la vivienda queda como si el aire hubiera venido de fábrica.
El pero es doble: es la opción más cara y pide que haya obra. Se hace en obra nueva o en reforma integral, cuando las paredes ya están abiertas y hay pintor contratado. Si estás de reforma y no dejas pasadas las líneas del aire, dentro de dos veranos las vas a poner por fuera y con canaleta.
Dentro del muro no puede quedar ninguna unión: el tubo va de punta a punta, en tirada continua y protegido. Una fuga de gas detrás del alicatado no se arregla mirando, se arregla picando otra vez.
Sin obra, hay que elegir
Si no hay obra, esos 8 o 10 cm tienen que ir por algún sitio a la vista: por dentro, por fuera, o repartidos entre las dos. Antes de mirar por dónde, hay una pregunta que no es técnica.
¿La fachada es tuya?
Si la casa es tuya entera, decides tú y se acabó. Si compartes fachada o medianera —un piso, un adosado, una casa dividida entre hermanos— la fachada es elemento común y la instalación tiene que estar acordada con el resto. No es una formalidad: es lo que evita que dentro de un año haya que desmontarlo.
Muchas comunidades lo permiten pero marcan por dónde baja y de qué color va, y algunas obligan a llevarlo al patio interior. En casco antiguo o en edificio protegido puede hacer falta permiso del ayuntamiento. Dos minutos de consulta ahorran quitar y volver a montar.
Si quieres que dentro no se vea nada: todo por la fachada
El split se cuelga en la pared que da al exterior, se hace un taladro de unos 65 mm con ligera pendiente hacia fuera para que el agua nunca entre, y el conjunto sale directo al muro y baja hasta la máquina. Dentro de casa no se ve ni un centímetro de canaleta.
Y hay una ventaja que no es de estética: por fuera casi siempre es el camino más corto. Menos metros de tubo y menos codos son más rendimiento, menos carga de gas y menos sitios donde algo pueda fallar. Es también la instalación más rápida y la que menos te revuelve la casa. Cuando alguien pregunta «¿qué es mejor?» sin más datos, la respuesta suele ser esta.
Cómo se hace bien:
- Canaleta de PVC o de aluminio con tapa registrable y sujeta con tacos, no tubos a la vista con bridas.
- Pintada del color de la fachada. Una canaleta blanca sobre muro color piedra canta mucho; pintada, a dos metros no la ves.
- Siguiendo una línea que ya exista: la esquina del edificio, el lateral de un balcón, el recorrido de una bajante, la junta entre dos colores.
- El desagüe conducido, no goteando sobre el vecino de abajo ni sobre la acera.
- Los pasos por el muro sellados con masilla elástica, por el agua y por los bichos.
Si lo que hay que cuidar es la fachada: por dentro
En una fachada de piedra, en un edificio con cierta gracia o en una comunidad que no deja bajar por el muro, el recorrido se hace por dentro de la vivienda: canaleta pegada al techo o al rodapié, cruzando los tabiques de una habitación a otra hasta el punto de salida.
Y seamos honestos con lo que supone: nadie quiere ver una canaleta de 10 cm recorriendo el dormitorio y atravesando la pared del pasillo. Se pinta del color de la pared, se lleva por la línea del techo y se remata lo mejor posible, pero se ve. Aun así, a veces es la única opción que hay, y bien hecha se convive con ella.
Con un 3x1, cuidado con el ancho
El error típico es pensar que de un 3x1 sale «un tubo» que luego se reparte. No. Cada split lleva su propio par de tubos hasta la unidad exterior: tres pares (seis tubos), tres desagües y tres cables, y tres conexiones independientes en la máquina. Si los tres van juntos por dentro, ese canal ya no mide 10 cm, sino 20 o 25. Por eso en un 3x1 pensar el recorrido antes vale doble.
El punto medio: una sola bajada y reparto por dentro
Es la solución que más veces acaba contentando a todo el mundo. La unidad exterior se coloca en un lateral o en un sitio escondido —un patio, una fachada que no da a la calle—, todas las líneas suben juntas en un único canal vertical y entran por una habitación. Desde ahí, y solo desde ahí, se reparten por dentro hacia las demás.
La fachada sufre un poco, porque hay una línea; y el interior sufre un poco, porque hay una habitación con canaleta. No es lo mejor para ninguno de los dos lados, y por eso mismo suele ser el acuerdo que sale: reparte el daño en vez de cargárselo todo a un sitio.
Por el falso techo
Si hay falso techo, o si lo vas a poner de todas formas, es por donde mejor va todo: las líneas cruzan la casa por encima, no se ve absolutamente nada y no hay que picar una sola pared. Si ya tenías previsto bajar el techo, esta es la opción, y lo único que hay que hacer es coordinarlo antes de cerrarlo.
Si no estaba previsto, el cálculo cambia: hay que abrirlo o montarlo, rematar juntas y pintar, y eso ya no es barato. Y en cualquier caso conviene dejar un registro donde queden las conexiones, para no tener que romper el techo el día que haya que tocarlas.
Las cinco formas, en corto
| Por dónde | Qué se ve | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|
| Empotrado en la pared | Nada, ni dentro ni fuera | Obra nueva o reforma integral. Lo más caro y lo que mejor queda |
| Por la fachada | La canaleta en el muro; dentro, nada | Lo habitual en pisos: camino más corto, mejor rendimiento y menos líos. Pide poder tocar la fachada |
| Por dentro, en canaleta | La canaleta en las habitaciones; fuera, nada | Fachada protegida o comunidad que no deja bajar por el muro |
| Bajada agrupada y reparto | Una línea fuera y una habitación con canaleta | Cuando hay que repartir el daño entre la fachada y el interior |
| Por falso techo | Nada | Si el falso techo ya existe o está previsto. Si hay que hacerlo, se encarece |
Tres habitaciones seguidas: ¿por el techo o por el rodapié?
Es el caso más frecuente cuando el recorrido va por dentro: tres dormitorios, o dos y el salón, uno al lado del otro, y una sola máquina fuera.
| Recorrido | A favor | En contra |
|---|---|---|
| Junto al techo, cruzando tabiques | El camino más corto; sale justo por detrás de cada split; el desagüe cae solo; a esa altura la canaleta se mira poco | Un taladro por tabique; se ve si no se integra con una moldura o un falso techo |
| Por el rodapié | Se ve menos, sobre todo con muebles; fácil de registrar si hay que tocar algo | Cada split baja y luego sube: más metros y más codos, y el desagüe pide bomba de condensados porque ya no cae por gravedad |
En una vivienda ya habitada y sin obra, lo que mejor sale casi siempre es por el techo hasta la habitación más cercana a la fachada y una única salida al exterior: menos metros, menos codos y el agua bajando sola.
Ruido: qué se oye de verdad
Los fabricantes dan dos números y conviene no mezclarlos. La presión sonora es lo que se oye a un metro de distancia, y es el dato comparable con el día a día. La potencia sonora es lo que emite el aparato en total, y siempre sale bastante más alta; es la que suelen mirar las ordenanzas.
| dB(A) a 1 m | Qué equipo | A qué se parece |
|---|---|---|
| 20-30 | Split interior en modo silencioso | Una habitación en silencio, una respiración |
| 35-40 | Split interior a velocidad media | Una biblioteca, un ventilador suave |
| 45-50 | Unidad exterior pequeña (1x1) en marcha normal | Una nevera de cerca, lluvia floja |
| 50-55 | Unidad exterior de 3x1 con todo funcionando | Conversación tranquila a un metro |
| 55-60 | Unidad exterior grande a tope, día de calor | Televisión a volumen normal |
| 65-70 | — | Aspiradora, tráfico en una calle con coches |
Dos cosas que ayudan a leer esa tabla. El decibelio no se suma como los euros: duplicar el aparato sube unos 3 dB, no el doble. Y la distancia rebaja mucho: al doble de distancia, unos 6 dB menos. Por eso poner la máquina cuatro metros más lejos de la ventana del dormitorio suele notarse más que cambiar de modelo.
Vibraciones: lo que de verdad molesta
Casi ninguna queja de ruido es por el aire del ventilador. Es por el zumbido grave que el compresor mete en el muro, que viaja por la estructura y se oye en la habitación de al lado, o en casa del vecino, aunque fuera apenas se note. Se evita en el montaje:
- Tacos antivibratorios de goma entre la máquina y el soporte, apretados sin aplastarlos, que es el fallo habitual.
- Soportes sobredimensionados y bien anclados: un soporte que flexa vibra, y uno flojo acaba resonando como un tambor.
- Mejor en el suelo que colgada del muro cuando hay terraza o patio: el suelo transmite mucho menos a la vivienda.
- Nunca sobre la pared del cabecero de un dormitorio, ni propio ni del vecino.
- Los tubos, sueltos: si el cobre va rígido y pegado al muro, transmite la vibración. Un par de curvas y abrazaderas con goma lo cortan.
- Modo nocturno: casi todos los equipos bajan revoluciones de noche y restan varios decibelios.
Y una regla legal sencilla: lo que importa no es lo que marque el aparato en el catálogo, sino lo que se mide dentro de la vivienda del vecino. Por eso elegimos el sitio pensando también en la ventana de enfrente.
Te decimos por dónde van los tubos antes de empezar
Vamos a verlo, te enseñamos las opciones de recorrido y dónde queda la máquina, y te damos presupuesto cerrado con equipo e instalación, como empresa instaladora habilitada RITE. Ourense y provincia.
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